21 mayo 2010

El destino es fabuloso. Cuando quiere..

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Es raro porque justo cuando ya tienes la cabeza pegada en la almohada, cierras los ojos y para conciliar el sueño comienzas a pensar en lo que podrías escribir en tu blog, entonces surgen montones de palabras y hasta queda bonito. Pero cuando te levantas solo recuerdas fragmentos, así que quedaba algo así:

En algún barrio de Caracas, mil novecientos y algo. Transcurren mis días de bachiderato en un colegio, suficientemente pequeño como para que todos conocieran tu vida, dos amigos me acompañaban en travesuras diarias, también estábamos en los grupos de estudio, yo los metía en los trabajos aunque no hicieran nada, pero eramos cómplices a la hora de fugarnos de las clases o montar un alboroto. Oliver el más lindo, inteligente en las matemáticas y de letra pequeña, me enseño a copiarme en los exámenes, estaba enamorada de él, igual siempre fuimos amigos; mientras, se besaba con mi amiga Yoli la gordita. Ronald era el otro pana, de ojos lindos, gustaba de mi, como yo no tenía corazón para él, se dedico a cuidarme en todo momento. Nos graduamos. Más nunca supe de ellos. Los busque un tiempo, nada.

Extrañamente llevo añoooos soñando con ellos, no sé porque, capaz nos falto algo por hacer, siempre pienso en esa estupidez, como suelo soñar con gente que muere ( si, tipo sexto sentido xD), los hacia en la otra vida.

Gracias a la maravilla (tono sarcástico) del Faceboock como red social, me encontré con que Oliver era primo de una amiga de la infancia, y así lo contacte, hace días me respondió e intercambiamos teléfonos, correos y contamos de nuestras vidas. Tiene dos hijos, y es Chef,  lo mejor que me dijo ese día fue: "Que bueno que nos encontramos, creo que fuiste la única amiga del liceo". También supe de Ronald el cual me llamo al día siguiente, ex- policía, divorciado e invalido.

Quedamos pronto en vernos, será divertido recordar en vivo anécdotas, nunca te pasan estas cosas raras. Mi mamá hasta se emociono cuando le conté de mis panas de aquellos días de segundaría. 

El destino juega cada día con nuestros sentimientos, manipula nuestros sentidos y nuestras ideas. pero no deja de ser fabuloso. Cuando quiere.

"No existe la casualidad y lo que nos parece un mero accidente, surge de las más profunda fuente del destino."

1 Que malgastaron su tiempo:

ian dijo...

Tal cual. Es extraño y fabuloso. Y siempre tengo razones, aunque mi cerebro se niegue, de que las casualidad por algo suceden.

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