Aquellos días… si los recordaré: Era ingenuidad y niñez, pureza y alma, tierra y mariposas. Hoy conozco la mentira de cada persona porque conozco sus más íntimos secretos, porque son iguales a los míos. Tristezas, impotencia, alegrías, sueños inalcanzables, traiciones, pecados, ambiciones, logros, sexo, impaciencia, amor... Todos y cada unos de esos sentimientos alguna vez fueron sentidos; hipócrita aquel que no lo acepte!!Tierra de maravillas prometidas, que poco a poco son ofrecidas por la vida pero que con el paso del tiempo se ven aniquiladas bien sea por nosotros mismos con giros en nuestras decisiones o simplemente por “mandato divino”. No es fácil aceptar lo que nos toca, mucho, poco o nada. Así son las cosas.
Música todo volumen necesaria para ahogar los pensamientos, las palabrerías, las tonterías. De cuantas estupideces llenamos nuestro blog, espacio creado para escribir cualquier cosa o algo en especial cuando entramos en conflicto con nuestros ánimos, es la necesidad de explotar en palabras sin sentido. Así que no me juzguen hoy o mañana gente que pasa, lee o no lee nada, simplemente hoy quería divagar..
“La vida es como un cuento relatado por un idiota; un cuento lleno de palabrería y frenesí, que no tiene ningún sentido.”
Willian Shakespeare

1 Que malgastaron su tiempo:
Es culpa del mandato divino.
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