Ayer en una conversación con un amigo surgió la frase "Las mujeres inocentes están en extinción, la sociedad las tiene corrompidas" o fue algo parecido, la cosa es que tiene razón.
Donde quedo la época en que las mujeres se dejaban cortejar, que las invitaran al cine, recibieran llamadas, un regalito sin ningún interés, una mirada sumisa, al menos tuve suerte, yo lo viví (aunque tan inocente no era obviamente, no pienso engañar a nadie)…
Lo que vemos ahora son mujeres que desde temprana edad adiestrdas para buscar un buen “partido” que tenga plata, que de buenos regalos para podérsela “ganar” y no hablo precisamente del amor,sin duda la sociedad crea a mujeres malévolas, calculadoras y feroces capaces de manipular a cualquiera con su poder sexual; pensándolo bien tal vez la sociedad si corrompa sentimientos, pero ¿desde cuando comenzó a pasar?, bueno tengo una teoría al respecto.
Antes que nada definamos inocencia: Es el estado de desconocimiento o la poca experiencia de algo en una persona.
No sé pero me parece que es culpa de la liberación femenina, cuando muchas de nuestras tatara abuelas decidieron que no iban a planchar más y se les dio la libertad de poder votar, ahora solo vemos “súper mujeres” como menciona Luis Fernández en sus libros, de esas autosuficientes, emprendedoras, capaces, estudiadas y todo lo que signifique independencia, y es que la sociedad lo exige, si hubieran mujeres mojigatas todavía existiera la inocencia, pero nooo ahora exigimos machos complacientes y que tengan la capacidad de mantenernos y brindarnos una estabilidad económica, es decir no hay tiempo para cursilerías, si es “bueno cama” con eso basta..
Y entonces, ¿no quedan mujeres inocentes?, si, supongo que en los pueblitos o alguna que haya sido criada bajo estrictos parámetros de una familia católica practicante alejada de las amigas corrompidas, si es así bien por ellas, aunque de seguro serán el juguete de cualquier poca cosa.. Hay no se puede tener mala fe, capaz si encuentra la felicidad absoluta gracias a su inocencia…
"No me digas que eres inocente, porque insultas mi inteligencia y eso me encabrona de sobremanera...".
Al Pacino (El padrino II)

